Manual del perfecto abrigo de fiesta

Son muchos los elementos a tener en cuenta a la hora de elegir qué ponerse para ir a una fiesta, pero solo tres los verdaderamente importantes. Lo primero, por supuesto, el tipo de evento al que vas a acudir (y si establece algún tipo de protocolo). Lo segundo, el estilo que buscas; y, lo tercero, el presupuesto del que dispones. Ver fotos Los abrigos que debes llevar estas fiestas En el caso de los hombres son estas variables las que te llevan a elegir un determinado traje y, en el de las mujeres, a un vestido, un conjunto de blusa y pantalón, un mono o una falda y un top. Pero de lo que prácticamente nadie se acuerda en el momento de escoger look es del abrigo que llevará encima. Puede que en el momento de darte cuenta optes por el camino fácil tirando del primero que tengas a mano, pero has de saber que este pequeño detalle es capaz de tirar por tierra todo si no encaja con el resto de prendas. Para evitar que esto suceda, aquí tienes una pequeña guía tanto femenina como masculina con la que ayudarte a llevar con maestría un estilismo de noche sin que por ello tengas que pasar frío. Para ellas Seamos realistas. Tener la piel de gallina por lucir ese chal que combina a la perfección con tu vestido no es elegante. Como tampoco lo es optar por ese aburrido abrigo negro que tienes en el armario a modo de comodín. La prenda con la que protegerte del frío es parte integral del conjunto y, pese a que solo vayas a llevarla puesta unos minutos, las noches de fiesta también merecen una abrigo a la altura. Abrigo de Max Mara - Instagram Las tonalidades deben ser acordes a la paleta de colores con las que juega el look (te sorprendería la capacidad de versatilidad de una versión minimal en color blanco a modo de reina de las nieves) o romper completamente con algo vibrante si en el resto te has centrado en el negro. Lo mismo ocurre con los tejidos. Estos deben empastar a la perfección para un mejor desenlace pero las mezclas inesperadas a base de brillos, terciopelo, estampados o metalizados suelen elevar los looks a otro nivel. Eso sí, si se trata de acotar, es necesario preocuparse sobre todo por el largo. Con vestido corto busca un abrigo de corte femenino, que defina la silueta al marcar la cintura y con un largo a la misma altura o un poco más que la falda. Haz lo mismo cuando estés ante una longitud midi. En cambio, si es largo, el contraste de volúmenes puede dar un resultado genial. Prueba con un modelo recto y corto o atrévete con una de las tendencias de este invierno, los chaquetones de pelo (real o sintético) en colores vivos. Para ellos Johannes Huebl - Instagram Nadie puede negar que los hombres lo tienen mucho más sencillo en este terreno. Para empezar porque sus elecciones se limitan a decidirse entre traje o esmoquin por lo que el abanico de prendas a lucir encima queda mucho más reducido. Necesitarás un abrigo que sea lo suficientemente largo como para extenderse más allá del dobladillo inferior de la blazer y asegurarte de que la tela no esté tirando de tu espalda ni que tus bíceps estén sometidos a demasiada tensión. Preocúpate simplemente por invertir en un modelo de calidad que te siente bien porque será tu compañero fiel durante años. En cuanto al color, a excepción de si vas a llevar tuxedo (en cuyo caso tiene que ser de forma obligatoria en color negro), la mejor solución es virar hacia el camel que siempre es una apuesta segura.

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